Divagaciones

Change.org y cómo salvar al mundo

Este post está dedicado a todas las almas bien intencionadas que, por lo menos alguna vez, se suman a alguna campaña en pos de «salvar el mundo». En especial, a todas aquellas personas a las que quiero y a las que, mas de una vez, he visto decir con orgullo: «Yo firmé en change.org».

Para los que no lo saben y también para los que creen saberlo, change.org es una «plataforma de peticiones», red de activismo social o como ellos mismos se autodenominan(https://www.change.org/about): «La mayor plataforma de peticiones del mundo», «En Change.org, personas de todos los rincones del planeta están iniciando campañas, movilizando seguidores y trabajando con las personas responsables de adoptar decisiones para lograr soluciones», «Las firmas se convierten en victorias», «Las personas de Change.org trabajan con los responsables de la toma de decisiones para encontrar nuevas soluciones a grandes y pequeños problemas que afectan a sus vidas»… y podríamos poner mas esloganes buen rollito, de esos que suenan muy bien, pero creo que con esto basta para hacerse la idea.

Para resumirlo, change.org es una plataforma donde cualquiera puede iniciar una campaña solicitando firmas para iniciar una acción, ya sea a favor o en contra de algo. Y todo el que quiera puede firmar. Hay todo tipo de campañas o peticiones, desde las mas absurdas hasta las mas nobles. Y todas tienen sus seguidores y firmantes.

Y tu dirás, ¿Cuál es el problema?. Estamos intentando mejorar al mundo con nuestras firmas en lugar de andar criticando sin hacer nada de provecho.

El problema inicia en la creencia. Si, en la creencia de la mayor parte de la gente, por no decir toda, que firma estas peticiones asumiendo que están colaborando en una campaña para resolver problemas en el mundo y que lo hacen a través de una organización creada para ello. Pues, va a ser que no.

Change.org no es una organización sin ánimos de lucro. De hecho, es una empresa comercial en toda regla, fundada por Ben Rattray, tiene su sede central en San Francisco, California. Pero es una multinacional, tiene delegaciones en 18 países y alrededor de 300 empleados. Su cuartel general en Madrid, por ejemplo, es una enorme oficina en plena Gran Vía madrileña. Adivina cual es el producto que vende change.org.

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Tu, alma de Dios, TU eres el producto de change.org.

Tu cuenta de correo vale para ellos 1,50€ y tu teléfono alcanza un precio de 6,00€. El propio director de comunicación de change.org en Inglaterra, un tal John Coventry, lo ha explicado: «…no hay nada oculto en nuestro modelo de negocio, y estamos muy orgullosos de haber creado una compañía sostenible que permita “conectar a las personas con las causas. No vamos a pedir disculpas por nuestro éxito. Tenemos 100 millones de usuarios a nivel global y ocho millones en España, y no vamos a parar hasta ser la mayor empresa social del mundo”.

El director de comunicación de change.org en Inglaterra, el tal John Coventry, no se corta un pelo y añade»…Únicamente podemos compartir [vender] su información con nuestros anunciantes, incluidas su dirección de correo electrónico, dirección postal y la petición que firmó si usted así lo decide y autoriza específicamente. También podemos compartir su número de teléfono, pero únicamente si usted da su consentimiento por separado. El anunciante podrá entonces utilizar esta información para comunicarse con usted y enviarle materiales promocionales que puedan ser de interés para usted”…». Solo le ha faltado decir: «Y como nadie lee un escrito que tenga mas de 2 líneas, pues nos hemos montado un chollo del copón porque los usuarios nos dan su consentimiento y ni se enteran, juas, juas, juas…». Y si no me crees, aquí puedes ver el contenido de una entrevista que le han hecho en días pasados.

Otra cosa interesante es que change.org especifica que los datos que cualquier firmante proporcione son confidenciales. El texto exacto es «Si usted firmó una petición, todos los datos que proporcionó son absolutamente confidenciales.», y lo puedes ver en su misma web. ¿Te estarán viendo la cara, alma de Dios?.

Y tu dirás, ¿Cuál es el problema?. Estamos intentando mejorar al mundo con nuestras firmas en lugar de andar criticando sin hacer nada de provecho. Es normal que los de change.org cobren porque tienen que pagar por la plataforma que nos dan para que cambiemos al mundo.

El problema radica en que, por mas firmas que hayan en change.org, no sirven para nada. Bueno, si sirven, para enriquecer a change.org, pero para salvar al mundo… Bueno, digamos que para salvar a change.org y nada mas.

La razón es simple. Para que una firma tenga validez a la hora de presentar cualquier documento a modo de reclamación, por lo menos en España y en todos los países va de la misma forma, es necesario que contenga al menos los dos apellidos y el DNI. Para empezar, el campo DNI no es uno de los requeridos en Change.org a la hora de firmar una petición y, aunque se pueden generar números de DNI válidos con un bot, sería un filtro necesario para proceder a realizar una firma con validez jurídica. Por otra parte, el modo de proceder a realizar una firma, es de risa. Informan de que las firmas tienen validez porque se comprueba la autenticidad del correo electrónico. Es decir, es tan válido un correo personal creado y gestionado por una persona (ejemplo: manuelperez@gmail.com) que un correo dado de alta por cualquier motivo (pruebasdeinternet@gmail.com). Para Change, ambos correos son igual de válidos. Por otra parte, para que una firma tenga validez jurídica, tiene que figurar el nombre completo y real del firmante. Si quieres ahondar en esto, Andrés Rozados nos da mas datos aqui.

Resumiendo, ¿Sirve de algo firmar una petición en change.org?. NO, alma de Dios. Bueno, si sirve, para enriquecer a change.org, pero para salvar al mundo… Bueno, digamos que para salvar a change.org y nada mas.

Llegados hasta aquí y si fuiste lo suficientemente valiente como para leerte todo esto, no vayas a pensar que me estoy burlando de tu noble interés por salvar al mundo. Ni remotamente.

Intento explicarte lo de siempre, que cuando te dan algo «gratis» es porque el producto eres TU, que en los tiempos que vivimos hasta la «revolución» está prostituida, que debes leer lo que aceptas y/o firmas, aunque sean mas de 2, 10, 100 o mil páginas. Sobretodo, cuando aceptas y/o firmas algo.

Y lo mas importante, el mundo no va a cambiar si firmas algo desde tu ordenador, o cuelgas imágenes muy bonitas y de buen rollito en las redes sociales, o pides un «Me gusta» o «Compartir» por quejarte contra alguna injusticia. Por mas que tu sentimiento de culpa disminuya haciendo cosas como estas, el mundo no va a cambiar así.

El mundo solo cambiará en la medida en que te comprometas a hacerlo, en tu propio lugar, con los que te rodean, saliendo al mundo a luchar por el mundo y poniéndole un buen par de cojones al asunto. Para todo lo demás, existen lugares como change.org, o como facebook, o como twitter, o como…

Salvapantallas, productividad y salud

Para los que por trabajo y/o por “hobby” nos pasamos horas y horas frente a la pantalla del ordenador, luego nos resulta que hemos perdido la cuenta del tiempo que llevamos ahí; “encadenados”.

Por experiencia he probado varios métodos para “avisarme”a mí mismo del tiempo transcurrido frente a la pantalla. Algunos funcionaron bien… al principio. Luego, se volvían automáticos y ya no me daba cuenta del aviso. Yo mismo lo desactivaba sin darme cuenta.

Navegando por ahí, encontré a un tío que se montó un método muy práctico y simple para lo mismo. Se creó unos salvapantallas de diferente color con una marca de tiempo de 30 minutos que le van avisando del tiempo transcurrido.

Como es un recurso visual, resulta más difícil obviarlo, automatizarlo y olvidarse de él. Al estar tanto tiempo realizando una tarea con total atención sobre el monitor, en algún momento visualizaras el “Escritorio” y te vas a topar con el salvapantalla diciéndote que ya es hora de mover un poco el culo porque te van a salir almorranas y acabarás con alguna atrofia en la columna.

La forma de usarlo es muy simple.

1.- Primero te bajas los salvapantallas de aquí.

2.- Le desempaquetas (extraes del zip) y los guardas en una carpeta. Ya vienen preparados por si tienes 1 monitor, 2 monitores o si eres tan insensato como Yo que tengo 3 monitores. Incluye también los archivos .PSD por si quieres modificar el color o la marca de tiempo.

3.- Luego le señalas la carpeta a tu “Windows” para que vaya rotando los salvapantallas cada 30 minutos, por ejemplo, que es una medida sensata de tiempo. Claro que le puedes configurar el tiempo que quieras. Total, es tu culo y tu columna.

4.- Tu “Windows” empezará a rotar los salvapantallas desde el archivo menor hasta el mayor según el tiempo que le hayas indicado. El archivo menor es de un color azul muy agradable y conforme pasa el tiempo, te va cambiando el color hasta que llegas al último que es de un color rojo imposible de no mirar y que te está gritando: “Vale, ya. Basta. Levántate de esa silla y mueve el culo”.

5.- Banda sonora recomendada para “Mover el culo”(Esto es orientativo y opcional. Puedes ponerte la música que quieras).

En fin, lo tienes muy fácil si quieres probarlo.

En busca del IMEI perdido

Hace unos días, mi amigo Gorka tuvo la gran ocurrencia de extraviar el teléfono móvil. Luego de las lamentaciones de rigor empezaron las clásicas divagaciones como: mecachientooloquesemenea, cagüendiez ¿lo puedo localizar?, ¿puedo bloquearlo?, ¿puedo reportar el IMEI para que lo bloqeen?, ¿y donde consigo el IMEI?. En forma resumida, llegamos al punto que no conocía el IMEI de su teléfono móvil y no podía reportarlo. Este ha sido, sin duda, el motivo catalizador para escribir este post ya que no podéis imaginar la cantidad de gente que va por el mundo con un teléfono y no sabe lo que es un IMEI.

Así que empecemos por el principio y averigüemos lo que es un IMEI.

Un IMEI, acrónimo de International Mobile Equipment Identity (Identidad Internacional de Equipo Móvil) es un número identificador único que todo teléfono móvil tiene asociado y que lo identifica, valga la redundancia, a nivel mundial dentro de las redes de telefonía. Por hacer una comparación más sencilla, un IMEI vendría a ser como la huella digital del dispositivo. El IMEI suele tener 15 cifras aunque en algunos dispositivos solo muestran 14 omitiendo el último digito conocido como SPARE. Ya sean 15 o 14 los que muestre tu teléfono, eso es lo que buscas.

Si se diera el caso de que pierdes o te roban el teléfono móvil, necesitarías este número IMEI para reportarlo a la policía y/o tu compañía operadora de telefonía para que lo incluyera dentro de una «lista negra» y evitar que dicho dispositivo pueda ser usado dentro de su red.

Saber el IMEI de tu teléfono es fácil. Incluso, hay aplicaciones que, con pulsar un botón, te lo dicen. Pero no necesitas instalar ninguna aplicación para saberlo. Hay más de un par de opciones que te sirven.

Opción 1.- Si la batería de tu teléfono es extraíble, lo puedes encontrar en una pegatina dentro del teléfono, justo bajo donde iría la batería.

Opción 2.- Utilizando el teclado de tu teléfono móvil. Si, como si fueras a hacer una llamada, marca *#06# y, al instante, tu teléfono te mostrará el número IMEI en pantalla, los números IMEI en caso de que tu teléfono soporte dual sim.

Opción 3.- En tu teléfono, ve a Ajustes – Información del teléfono – Estado – IMEI y te mostrará la misma información.

Pero vamos a suponer que no fuiste lo suficientemente precavido para hacer esto antes y ya has perdido o te han robado el teléfono. Ahora, ¿cómo saber el IMEI?.

Opción 4.- Desde tu cuenta de Google en la que asociaste tu teléfono. Vas a https://www.google.com/settings o https://www.google.com/settings/dashboard, inicia sesión con tu cuenta y sigue los siguientes pasos.

android1
a) Clic sobre el icono de android.
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b) Te muestra la información de los teléfonos asociados a tu cuenta. Si tienes varios, solo tienes que buscar el modelo y sabrás el IMEI.

Como ves, no es difícil conseguirlo. Lo más difícil es hacerse con el hábito de prevenir situaciones como estas, tener organizado todo y bien resguardadas tus cosas por si las pudieras necesitar.

Claro, lo anterior es solo aplicable para los que usamos android en el teléfono, como ha sido el caso de mi amigo. Si quieres saber cómo averiguar el IMEI, por ejemplo en un iPhone, vas a tener que buscarlo en Google. Ale, que no detengan la pereza ni la Procrastinación.